Esta noche no puedo dejar de pensarte… y lo más bonito es que ni siquiera quiero hacerlo. Porque cuando pienso en ti, el mundo se me vuelve más suave, más cálido, más hermoso… como si todo tuviera sentido solo por el simple hecho de que existes.
Hoy me dieron ganas de escribirte así, sin excusas, sin pretextos, sin nada más que la verdad: te amo con una intensidad que no sé explicar. Te amo de una forma que me atraviesa, que me quema bonito por dentro, que me llena el pecho y me hace sentir vivo. A veces me sorprende lo mucho que puedes provocar en mí sin siquiera estar aquí… con solo imaginar tu voz, tu risa, tu mirada.
Mi amor… tú no sabes lo que haces en mí.
Eres ese pensamiento que vuelve una y otra vez, como una canción que nunca cansa. Eres esa necesidad dulce, esa falta que se siente incluso cuando todo está bien. Porque tú no eres solo parte de mi vida… tú eres lo que le da color, lo que le da emoción, lo que le da alma.
Y esta noche, mientras el silencio se acomoda alrededor, yo solo quisiera tenerte cerca… mirarte sin prisa… acariciarte despacio… sentirte conmigo. Quisiera besarte con esas ganas que me dan cuando te extraño demasiado, con esa pasión que me nace cuando pienso en lo tuya que eres… y lo mío que me haces sentir cuando estás cerca.
Porque tú no solo me enamoras… tú me enciendes.
Me encanta la forma en que existes, la forma en que me cambias sin intentarlo, la forma en que me haces querer ser mejor, pero también la forma en que me haces perder el control cuando te pienso. Me haces sentir una mezcla peligrosa y perfecta: paz… y deseo. Ternura… y fuego.
Si supieras lo que siento cuando imagino tus labios… cuando imagino tus manos… cuando imagino tu cuerpo pegado al mío… cuando imagino tu respiración mezclándose con la mía…
No hay nada en este mundo que me haga sentir lo que tú me haces sentir.
Y lo más bonito de todo es que no solo te deseo… te admiro, te cuido desde lejos, te pienso con amor, te respeto con el alma, y te amo con una lealtad que no se rompe. Porque contigo no estoy jugando… contigo estoy soñando en serio.
Yo quiero quedarme contigo en todas las versiones de la vida. En los días suaves. En los días difíciles. En las noches donde el mundo se cae… y en las noches como esta, donde lo único que quiero es decirte que eres mi debilidad más hermosa.
Mi amor, si hoy pudiera pedir un deseo, no pediría nada imposible… pediría algo simple: estar contigo. Abrazarte fuerte, mirarte a los ojos, besarte lento… y recordarte una vez más que eres la mujer que me tiene completamente rendido.
Te amo… pero no un “te amo” cualquiera.
Te amo con hambre de ti.
Con necesidad de tu presencia.
Con ganas de tu cuerpo y de tu alma.
Con una intensidad que solo tú sabes despertar en mí.
Y esta noche, mientras todo duerme, yo solo quiero que tú lo sepas:
Eres mi amor, mi tentación, mi paz… y mi locura más bonita.
Y si pudiera, te besaría ahora mismo hasta que se me olvide el mundo.
Buenas noches, mi vida.
Te pienso… te deseo… y te amo más de lo que debería ser posible.
Y si el vasto universo me ofreciera mil destinos diferentes, llenos de caminos por recorrer y oportunidades por descubrir, en cada uno de ellos, sin dudar ni un instante, te elegiría a ti. Porque en cada latido de mi corazón, en cada suspiro que emana de mi ser, solo hay un nombre que resuena con la fuerza de una eternidad: VALERIA PETRO VILLAZÓN. Eres la melodía que da sentido a mis días, el faro que guía mis pasos en la oscuridad, y la razón por la que cada amanecer se siente como un regalo. Sin importar las circunstancias, mi amor por ti es un lazo indestructible que trasciende el tiempo y el espacio, y siempre te elegiría, una y otra vez, en cada vida que pudiera vivir.